Liderazgo
Somos líderes. Llevamos siglos reivindicando nuestro lugar en el mundo. Estamos creando nuestro propio modelo, y lo estamos consiguiendo. Pero ¿cómo se define el liderazgo femenino? Te dejamos algunas pautas sobre las que puedes reflexionar y dejarnos tu comentario 🙂



1. Empatía
Las mujeres tenemos una sensibilidad especial que nos permite ser o desarrollar más esta virtud. Solemos reconocer fácilmente las necesidades del otro y actuar en consecuencia. Esto no nos hace débiles o faltas de carácter. Como líderes de equipos, esta característica nos permite generar vínculos estrechos para desarrollar un mejor trabajo, haciendo aflorar lo mejor de cada trabajador/a.
2. Sentido de humanidad
Las mujeres tenemos un gran sentido humano. Podemos decir que siempre estamos enfocadas en las personas y sus necesidades. Esta característica es ideal en lugares que tienen un trato directo con el cliente o en asociaciones y organizaciones con alguna causa humanitaria. El enfoque de que el ser humano es primero no está en contradicción con la consecución de objetivos en los negocios.
3. Comunicación asertiva
Una de las cualidades de muchas mujeres es su eficiente comunicación. Y esto no quiere decir solamente que “hablen mucho”, sino que tienen mejores habilidades de comunicación, no solo para transmitir ideas, sino para asegurarse de que fueron entendidas y además escuchar posteriormente la retroalimentación. Esto es lo que define una comunicación asertiva y es muy útil al momento de ejercer el liderazgo, ya que permite que los objetivos sean transmitidos de forma efectiva, y que además el equipo se sienta en confianza de expresar sus opiniones sin miedo.
4. Liderazgo horizontal
Una forma de ejercer liderazgo rompiendo con lo tradicional es hacerlo de forma horizontal. Esta es quizá una de las características del liderazgo femenino más disruptivas. Por muchos años se concibió las estructuras de poder de una forma vertical y autoritaria, pero cada vez las empresas apuestan más por estilos más democráticos y centrados en las personas.
Las mujeres aportamos por un trabajo en equipo integral y diverso. Esto implica que todos pueden aportar acciones, ideas y propuestas, y que todas serán valoradas de la misma forma. Las mujeres tenemos una habilidad especial para liderar este tipo de equipos.
5. Enfocadas en los detalles
Además de los objetivos globales, no perdemos de vista los detalles. Sin duda un trabajo que ha pasado por las manos de una líder femenina, se nota, sobre todo, por la atención en los detalles. Esto genera un alto estándar de calidad en los procesos y además incentiva a todo el equipo de trabajo a prestar atención en los aspectos que requieren mejorar. El liderazgo femenino actual tiende a llevar al equipo hacia la perfección.
6. Flexibilidad de pensamiento
Las mujeres solemos tener menos problema para aceptar nuevas ideas. Esto hace que les resulta más fácil adaptarse a los cambios. Esta cualidad del liderazgo femenino es muy importante, sobre todo en los tiempos actuales. Los vertiginosos cambios tecnológicos e ideológicos requieren de capacidad de adaptación. Las mujeres tenemos muy clara esta virtud y la llevamos sin problema a nuestras áreas de trabajo.
7. Trabajo en equipo
El liderazgo femenino tiene en alta estima el trabajo en equipo. Como se mencionaba en uno de los puntos anteriores, su estilo de trabajo es horizontal. Esto no podrían lograrlo si no tuvieran gran confianza en que el trabajo en equipo es mejor. Su concepto de trabajo en equipo va más allá de “hacer todo entre todos”, su estilo es incluyente y participativo, esto genera mejores ambientes de trabajo y resultados más eficientes, además de lealtad entre sus miembros.
8. Versatilidad
Las líderes femeninas tenemos la capacidad de atender muchos temas a la vez. Esto es una gran cualidad para ejercer el liderazgo, pues permite una alta eficiencia en los procesos y sobre todo en los resultados. Poder trabajar en un proyecto mirando de forma global, nos permite atender muchos temas al mismo tiempo, todos ellos necesarios para llevar a buen término los proyectos. Esto es una característica muy valorada del liderazgo femenino.
9. Análisis para la toma de decisiones
Gracias a nuestra capacidad de análisis, tenemos una rápida y efectiva toma de decisiones. De acuerdo a las estadísticas, los datos y sus observaciones, las mujeres aplicamos nuestro sentido crítico para el análisis de cualquier situación. Esto les permite que, ante situaciones inesperadas que requieren su actuación rápida, tomemos decisiones casi siempre acertadas.
10. Alto compromiso
Las mujeres han demostrado tener un alto sentido de compromiso. Además de tenerlo con la empresa o causa que representan, lo tienen hacia su equipo de trabajo. Esta forma de liderazgo femenino sin duda marca una diferencia con lo tradicional.
Tener un compromiso hacia las personas con las que trabaja, genera a su vez un sentimiento de lealtad hacia el resto de los integrantes. De esta forma se crean equipos fuertes y conscientes de su lugar y de que su trabajo es importante.
Referencias bibliográficas
- Bennis, W. y Burt, N. (1986). Leaders: The Strategies for Taking Charge. New York: Harper & Row.
- Cuadrado, I. (2003). ¿Emplean hombres y mujeres diferentes estilos de liderazgo? Análisis de la influencia de los estilos de liderazgo en el acceso a los puestos de dirección. Revista de Psicología Social.
- Daft, R. L. (2002). La experiencia del liderazgo. Cengage learning. Tercera edición.