¿Qué es ser Alma Libre?



¿Qué entiendes por Mujer de Alma Libre?
Ser un alma libre responde a un tipo de personalidad que ha alcanzado un adecuado nivel de madurez y de competencias psicológicas basadas en la autonomía y la seguridad. Hablamos de una serie de características, actitudes y formas de interaccionar con la realidad que nos hace, sin duda, más aptos y seguros ante la vida y sus adversidades.
Características de una Mujer de Alma libre.
1. Eliges, piensas y actúas sin necesidad de tener la aprobación de nadie.
Llegar a ese punto en nuestro recorrido personal donde no se necesitan aprobaciones ajenas es, sin duda, un gran paso. A lo largo de una buena parte de nuestra existencia necesitamos ser validados por la sociedad. Primero por nuestros padres, después por nuestros iguales y, más tarde, por nuestros entornos laborales. Mostrarnos tal y como somos, hablar con el corazón y con sinceridad no se consigue de un día para otro. Solo las auténticas almas libres lo logran.
2. Vives sin miedo: confías en ti.
Los expertos en crecimiento personal y en psicología motivacional saben que el miedo es el gran vetador de oportunidades. Cuando dejamos ir las preocupaciones avanzamos con pies más seguros. La felicidad está siempre más allá de las fronteras del miedo. No obstante, para cruzar esas líneas lo que necesitamos, en primer lugar, es una adecuada “autoconfianza”.
3. Eres una persona auténtica, honesta, espontánea.
Eres una de esas personas que ya no pone filtros porque antes ha hecho un adecuado proceso mental para saber que la verdad siempre debe ir por delante. Las personalidades auténticas son almas libres porque su ser interior ya no vive con censuras. Han tomado contacto con su esencia y valores para demostrar al mundo cómo entienden la vida: desde la pasión.
4. Sabes por lo que merece la pena luchar.
El alma libre, al contrario de lo que muchos puedan pensar, no supone evadir las responsabilidades ni aspirar a una forma de libertad despreocupada donde los deseos vienen y van de forma errática. En absoluto. El alma libre sabe dónde está el foco: en aquello que ama, por lo que le identifica y hace feliz.
5. El alma libre no habla el lenguaje de los apegos.
El apego, entendido desde el punto de vista afectivo, es el gran enemigo del crecimiento personal.
– Caer en una relación marcada por la adicción afectiva veta nuestra integridad, libertad y autoexpresión.
– La persona que se define por ser una alma libre sabe amar sin depender.
– Ofrece lo mejor de sí mismo a los demás sintiéndose completa y sin ver el amor una droga en la que caer prisioneros.
6. El alma libre sabe apreciar las pequeñas cosas de la vida.
Ser libre supone no estar aferrado a lo que veta nuestro crecimiento y pone rejas a nuestro modo de sentir y vivir. Esta pasión por la libertad se consigue sabiendo priorizar, entendiendo que las cosas más importantes de la vida no son cosas materiales, sino las emociones.
A su vez, esas emociones vienen dadas por las experiencias más sencillas y cotidianas: una charla con amigos, un paseo por la playa, una cita con alguien interesante, un viaje inesperado, caminar descalzo por el césped del parque, abrazar a nuestra mascota favorita, salir a correr sin pensar en las preocupaciones del día a día …
Las personas pre-ocupadas no son capaces de apreciar ese tipo de detalles cotidianos que las mentes más libres sí identifican, promueven y valoran.
7. La propia vida te inspira y, con tu actitud, inspiras a los demás.
Es posible que, en más de una ocasión, te pregunten cómo lo haces. “Siempre estás feliz, tienes tiempo para todo, haces mil cosas y siempre me haces reír… ¿Cómo lo consigues?”
En realidad, no sabes muy bien cómo responder. Tu filosofía de vida se ha construído con el tiempo. A veces, el alma libre surge después de ser un alma cautiva, y eso es un hecho que nunca pasas por alto.
Ser libre es una actitud que necesita firmeza y perseverancia, sabiendo que, a veces, es necesario dejar ciertas cosas atrás.
Fuente: https://mejorconsalud.as.com/senales-eres-alma-libre/